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  KRISHNA

La India, país poblado de dioses, de misterios y leyendas, de mitos y religiones, cuenta entre esta multitud divina a un Dios, al más célebre avatar de Vishnu, Krishna.

Avatara es una palabra sánscrita que significa literalmente "descenso", descenso de Dios a través de un hombre divinamente evolucionado que transformado en caña hueca permite que la divina música llegue al corazón de los hombres. En el "Bhagavad Gita" dice la divinidad hablando por boca de Krishna: "Escucha este profundo secreto: aunque estoy más allá del nacimiento y el renacimiento y soy el Señor de cuanto existe, porque todo emanó de mí, me manifiesto en mi Universo y nazco por mi poder, mi pensamiento y voluntad. Has de saber que cuando la virtud y la justicia decaen en el mundo y se entronizan el vicio y la injusticia, entonces Yo, el Señor, me manifiesto en el mundo en visible forma como un hombre entre los hombres y con mi influencia y enseñanzas destruyo el mal y la injusticia y restauro la virtud y la justicia. Muchas veces así he aparecido. Muchas veces volveré a aparecer"1. Tal es el origen de Krishna.

Vishnu, para conjurar el peligro que suponen las caóticas serpientes primordiales deja caer en el seno de la Virgen Devaki, esposa de Vasudeva, dos cabellos suyos, uno blanco y otro negro. Devaki da a luz a través de esta doble encarnación de Vishnu a una pareja de salvadores: Rama y Krishna.

Krishna debe huir a la selva Vrinda-Vana para salvar su vida amenazada por su tío Kanza, tirano de Mathura, que a manera de un Herodes indo pretende darle muerte ordenando matar a los niños del lugar. En la selva de Vrinda-Vana es criado por la familia de un vaquero llamado Nanda en virtud de lo cual Krishna es nominado Govinda o Gopala2 en su juventud.

A la edad de siete años llega Krishna jugando al río sagrado de Yamuña cuyas orillas se hallaban calcinadas por las gotas de fuego y los vapores sulfurosos que escapaban de las profundidades del río donde habitaba Kaliya3, rey de las serpientes con su maléfica corte. Ante tremendo espectáculo el niño divino siente latir dentro suyo toda la fuerza de la Ley y se arroja desde un árbol a las profundidades en busca de la eterna batalla entre la construcción y la destrucción, la evolución y la disolución, el bien y el mal. La potencia de la zambullida conmueve el fondo mismo del abismo, prende fuego al bosque y hasta el mismo cielo parece arder. Las serpientes rodearon a Krishna y vomitando veneno se enroscaron en su cuerpo hasta reducirlo a la impotencia. Es entonces cuando escucha la voz de Dios que le recuerda "Tú eres el ombligo del Universo, el sustentador de los Dioses, el creador, el destructor, el providente sobre los mundos; el Cosmos es tu cuerpo"4 . Por estas palabras divinas Krishna cobra fuerzas y quebranta la cabeza de Kaliya que se somete y abandona el río junto con todo su pueblo ofídico, alejándose de esta forma del mundo de los hombres.

Tal como Krishna, Buda, Hermes, Moisés, Jesús, muchos otros serán antorchas divinas que iluminarán el sendero de la humanidad. El hombre inmerso en la multiplicidad, en la cárcel oscura de la materia y de sus pasiones, olvida la luz de la que proviene y cuando esto ocurre el Señor renace, trayendo en nuevas palabras el viejo mensaje:

"Digno de estima es el que concreta su pensamiento en la recta acción a impulsos del deber y cumple su obra en el mundo". " ¡Adoración! ¡Sacrificio! . Acordaos de la fuente de todas las cosas". "Pensad en los Dioses a fin de que los Dioses piensen en vosotros".5

LIDIA E. VAZQUEZ

1- Bhagavad Gita, IV Estancia.
2- Palabra sánscrita que significa pastor, vaquero. Sobrenombre de Krishna por haber vivido entre pastores en su juventud.
3- Kaliya es la serpiente de cinco cabezas que simboliza las pasiones
humanas
4- Vishnu Purana.
5- Bhagavad Gita.