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Lo que los medios informativos ocultan

El Proyecto Censura, nacido en la universidad de Sonoma (California), da a conocer año tras año las cuestiones, temas y problemas que los grandes medios informativos estadounidenses apenas tratan u ocultan descaradamente. Los resultados de la investigación de casi un centenar de profesores y estudiantes avanzados de Sociología concretan los 25 temas más censurados por los grandes medios norteamericanos. Cuestiones que afectan de una forma u otra a la mayoría de ciudadanos estadounidenses, pero que les son escamoteados informativamente. “El gran público sabe más de los pequeños robos de la actriz Winona Ryder que de la presencia del ejército de EEUU en Afganistán o Irak”, denunció el sociólogo Peter Phillips, director del Proyecto Censura, fundado en los tiempos del Watergate cuando Carl Jensen y otros profesores de comunicación presintieron que los propios medios ocultaban información al pueblo americano sobre el asunto que finalmente le costó la presidencia a Nixon.

En los últimos quince años, el desarrollo económico impuesto por los grandes poderes económicos de la Tierra e inspirado en el dogmático Consenso de Washington, ha facilitado la mayor concentración de empresas y corporaciones de la historia. En el campo de la comunicación, el desarrollo tecnológico, la digitalización de las máquinas de transmitir e intercambiar mensajes, han transformado radicalmente la información. Ambos factores, tal como ha expuesto lúcidamente Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique y catedrático de Comunicación de la Universidad Denis Diderot de París, han dado lugar a que en nuestros días los medios informativos no sólo no sean ya solución de las disfunciones de nuestro tiempo sino que sean el problema. Entre 15 y 20 mega empresas de comunicación forman parte de la lista de las 100 más poderosas del mundo. El antaño denominado cuarto poder ha desaparecido, ha sido totalmente absorbido por el poder económico. En realidad poder económico y mediático se han fundido en uno solo, según afortunada expresión de Ignacio Ramonet .

El nuevo poder económico-mediático ya ni siquiera vende información a los ciudadanos, sino que vende consumidores (audiencias) a las corporaciones publicitarias. Y hace ideología, por supuesto. No tanto porque mienta al informar, que también miente, sino porque banaliza, distorsiona y, sobre todo, oculta.

Ese es el sentido y razón de ser del Proyecto Censura de la Universidad de Sonoma. Proyecto que debería tener réplicas en todos los países. En España, por ejemplo, además de un personalísimo estilo de mentira y desfachatez, la derecha más conservadora, propietaria entre otros medios de la emisora de televisión Antena 3, ordenó ignorar los casos de escándalo que salpicaban a miembros del Partido Popular, hasta hace siete meses en el Gobierno o pasar de puntillas sobre ellos.

La actuación de los medios informativos estadounidenses en la invasión de Afganistán y en los meses previos a la de Irak es conocida, salvo por la mayoría de estadounidenses que aún creen que la invasión de Irak forma parte de la guerra contra el terrorismo internacional. La censura impuesta por Bush tras el trágico 11 de septiembre de Nueva York no hizo más que afianzar la tendencia de las macro corporaciones mediáticas a ocultar la verdad de los hechos. La relación de cuestiones ocultadas del Proyecto Censura, denunciadas año tras año, es muy significativa. Por ejemplo, informaciones relativas al progresivo empobrecimiento y desaparición de la clase media estadounidense; a los planes y actuaciones de provocación del secretario de Defensa, Rumsfeld, para espolear la actuación de grupos terroristas; a las violaciones del Gobierno de EEUU de los tratados internacionales que ha firmado y ratificado; a la nueva actuación colonial de los países ricos en África –entre ellos EEUU-, responsable de la guerra inacabable de la zona del Congo ex belga; a la presencia de funcionaros del Gobierno de Bush tras el intento de golpe de estado en Venezuela contra Chávez; a la presencia cada vez más preocupante de uranio en soldados y civiles en Irak por la utilización de proyectiles de uranio empobrecido...Y un largo, muy largo etcétera.

Como escribió el analista español Eduardo Haro Tecglen, “En información, los ciudadanos han perdido. El tumulto de la información dirigida y ocultada les aleja del conocimiento de la realidad”. Y el desconocimiento de la realidad nos hace vulnerables y manipulables.

 

Xavier Caño

Periodista

ccs@solidarios.org.es