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18 de Septiembre del 2003

Organización Mundial del Comercio (OMC) y sus consecuencias en Chile

Luis Cañulef(*) y Alfredo Seguel(**)
Mapuexpress - Informativo Mapuche

Entre los días 10 y 14 de septiembre se desarrolló en Cancún, México, la 5ª conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC).- La OMC es una institución multilateral que codifica las reglas de un sistema planetario de inversión, producción y comercio que fue fundada el primero de enero de 1995 e integrada por 146 Estados. Los principales temas en los que se han enfocado los diferentes tratados de la OMC son: Acuerdos básicos para el comercio de mercancías (conocido como GATT); Acuerdos sobre agricultura y medidas sanitarias (conocido como ASA); Acuerdo general sobre el comercio de servicios (conocido como GATS); y Acuerdos sobre los derechos de propiedad intelectual relacionados al comercio (TRIPS). Sus principales objetivos son liberalizar los intercambios comerciales, derribar las barreras que los frenan y promover los principios de la libre competencia y las leyes del mercado que involucra a todos los Estados que la componen, incluido Chile.

En Chile los alcances de la OMC en las materias señaladas son prácticamente desconocidas e insospechadas, lo que contrasta a los altos niveles de conciencia que han venido asumiendo diversas ONG's, organizaciones indígenas, campesinas, sociales y ambientales en todo el mundo las que han hecho llamados públicos a desbaratar esta conferencia ya que de proyectar acuerdos comerciales en esta instancia que se mantienen en una etapa de negociación provocaría resultados devastadores para los pequeños productores agrícolas de los países en desarrollo y específicamente a numerosos pueblos indígenas, los que no estarían en condiciones de competir con los productores a gran escala que están siendo subsidiados por los países industrializados. Además, tanto los pequeños campesinos como indígenas, siendo los principales protectores de la agro- biodiversidad mundial, a través del conocimiento tradicional de cientos de variedades de animales y vegetales estarían en un serio peligro de desaparecer junto con su riqueza de diversidad cultural y biológica.

Del mismo modo, en el marco de este encuentro de la OMC que reúne a su máximo órgano que es la Conferencia Ministerial, quien adopta las decisiones sobre todas las cuestiones que surjan en el marco de cualquiera de los acuerdos comerciales multilaterales, ha crecido la preocupación sobre una posible consolidación de acuerdos que se basen en la reciente propuesta conjunta de EE.UU-Unión Europea referida a las negociaciones agrícolas. Esta propuesta plantea una drástica liberalización del mercado en productos agrícolas, pero prácticamente no toca los subsidios directos e indirectos que EE.UU y la Unión Europea otorgan a sus propios agricultores orientados a la exportación. Las dos potencias, que encabezan el grupo de naciones ricas y proteccionistas de su producción y comercio agrícolas, mantienen subvenciones diarias de unos 1.000 millones de dólares.

Chile: Colonia Yanqui.

Se puede entender que tanto los Tratados de Libre comercio, acuerdos bilaterales, el ALCA y la propia OMC. son la consolidación de un modelo económico que subordina para que se abran los mercados locales y así las grandes empresas norteamericanas y la de sus aliados puedan conquistarlo. Es el caso actual de Chile quien se ha convertido, en materia económica y comercial en la nueva colonia Yanqui.

Justamente, en Chile se ha vivido parte de una economía de recambio que va en ese sentido, el de la subordinación, con catastróficas consecuencias. En los últimos años el sector forestal se ha convertido en la segunda actividad comercial desplazando a la agricultura con un promedio de exportación de los 2.500.000 de dolores anuales, cuyo principal mercado es el de EE-UU. El propio Gobierno chileno ha anunciado que se proyecta un nivel de exportación de los 10.000.000 de dólares al año 2025 para convertirse en la principal actividad al interior de Chile. Asimismo ha manifestado de querer captar los predios de pequeños campesinos y de comunidades mapuche para anexarlos al patrimonio forestal de las grandes empresas, lo que ha convertido a estas entidades madereras en una de las más importantes del mundo.

¿Exportación Forestal por alimentos transgénicos importados?

A estos altos índices de exportación mayor será la necesidad de contar con patrimonio forestal y por ende mayor será la necesidad de ocupar terrenos con monocultivos forestales, reemplazando aún más los terrenos agrícolas, ganaderos y de bosque nativo, con la correspondiente destrucción de los ecosistemas. Los terrenos con plantaciones exóticas de pino y eucaliptus a la fecha, superan largamente las 2.100.000 hectáreas de terrenos. De seguir aumentando como se especula, en especial en los terrenos del sur de Chile, agravará irremediablemente las actuales condiciones agrícolas y ganaderas, afectando principalmente a pequeños campesinos y mapuches, con su progresiva desaparición rural, lo que multiplicará el aumento de gastos por importaciones alimentarias.

No cabe duda que este tipo de escenarios que se replica a todas las poblaciones de los denominados "países en desarrollo" o "tercer mundistas", mantendrá y consolidará firme en el mercado internacional los niveles de exportación agrícola de los productores norteamericanos y sus aliados. No sería de extrañarse entonces, que finalmente para alimentar a la población se tenga que adquirir exclusivamente los productos agrícolas y ganaderos de los llamado desarrollados y quien sabe, quizás la dieta será compuesta exclusivamente por los alimentos transgénicos que han invadido al planeta desde este primer mundo. Al respecto, tampoco es casualidad que las empresas transnacionales (ETN) ejercen un control cada vez mayor sobre el sistema alimentario, y eso amenaza el derecho de los pueblos a tener acceso equitativo a los recursos. En el caso de Chile, las plantaciones forestales industriales son el pilar para la extinción del sector agropecuario y de los recursos naturales.

La necesaria reacción

En Cancún se prepararon más de 1.000 ONG's y organizaciones de todo el mundo para participar de las actividades de protestas, paralelas a la reunión de los 146 ministros de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Asimismo, miles de trabajadores campesinos y representantes de Pueblos originarios ya habían anunciado su presencia a reclamar enfáticamente que la agricultura quede fuera de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio. En diversos lugares del mundo se han realizado masivas manifestaciones para exigir el freno al actual desarrollo exportador de los grandes inversionistas que han provocado sendos etnocidios y ecocidios.

Por ello, las consecuencias de los acuerdos internacionales de comercio, como es la OMC, entre otras, no pueden pasar inadvertidos para la sociedad chilena ni menos la Mapuche, es necesario adquirir niveles de conciencia y acciones que permita resistir las nuevas invasiones y conquistas de un capitalismo depredador, en caso contrario, sin darnos cuenta, estaremos rodeados únicamente de pinos y eucaliptus listos para ser exportados al llamado primer mundo a cambio de la vida rural y de sus recursos que es la esencia de la alimentación de la población. Ojalá no tengamos que llegar algún día al extremo de intercambiar al yanki un pino por un pan y que para más sea este de maíz transgénico.

*Luis Cañulef es Coordinación de comunidades en conflictos ambientales - Región de la araucanía.

**Alfredo Seguel es miembro de la Agrupación Konapewman y del Comité técnico coordinación comunidades en conflictos ambientales - Región de la araucanía.
www.rebelion.org