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  14 de Marzo del 2003

Entrevista con el Nobel de Economía, Joseph Stiglitz

"Colombia necesita su propia estrategia de crecimiento"
Catalina Esparza
BBC
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, uno de los más importantes críticos del Fondo Monetario Internacional, participó en Bogotá en la conferencia 'Hacia una economía sustentable: conflicto y postconflicto en Colombia'.

- En la conferencia de prensa usted habló sobre el tráfico de drogas y el impacto en la economía colombiana. ¿No sería conveniente la legalización de la droga, siendo que algunos observadores afirman que es un flagelo imposible de acabar?

- Hay un gran debate sobre este tema en el sector de los economistas. No hay duda de que una completa legalización en Estados Unidos, en Colombia o en el mundo le restaría legitimidad a la mafia corrupta. Cuando se lleva a cabo algo ilegal se alienta a aquellos que incurren en actos ilegales. Eso le pasó a Estados Unidos en la época de la prohibición.

Pero el tema para tratar ahora sobre Colombia es uno diferente, porque no es probable que EE.UU. legalice la droga. Eso significa que los traficantes de drogas inevitablemente van a ser gente repudiada de una forma u otra. La legalización corrompería y corroería la fibra de la nación colombiana, más aún, dado el marco legal estadounidense, hay una presión enorme sobre Colombia. Es por todo lo anterior que pienso que la legalización no es una alternativa viable.

- Usted ha puesto mucho énfasis en la necesidad de que Colombia o los países en vía de desarrollo tengan su propia estrategia de crecimiento. ¿Es en verdad viable, cuando hablamos de países que están comprometidos con la banca internacional, con altos niveles de desempleo y presiones de organismos multilaterales?

-Colombia sí puede tener una estrategia de crecimiento, es más, es necesario que tenga una estrategia propia.

El hecho de que éste es un país difícil, que no puede tener una política fiscal expansionista hace que el diseño de una estrategia de crecimiento sea difícil, lo que significa que se debe hacer énfasis en políticas estructurales, lo que a su vez significa que hay que poner más énfasis en proveer créditos a las medianas y pequeñas empresas. Quiero decir que la estrategia de crecimiento debe ser más inteligente.

- ¿Y cómo se logra ello?

-Concentrándose en las exportaciones, teniendo una estrategia seria para promoverlas y también a través de créditos. Entonces, a largo plazo se tiene que concentrar en la educación y la tecnología. Hay tantas cosas que se pueden hacer.

-Pero si es tan posible y viable, ¿por qué no se ha hecho?

-Pienso que parte del problema es la influencia que el Fondo Monetario Internacional y las políticas del llamado consenso de Washington, que expusieron la idea de que una vez se logre la estabilización, la privatización y la liberalización, el crecimiento llegaría por sí solo. Según esto no se necesitaría de una estrategia de crecimiento porque los mercados se encargarían de eso.

- ¿Es decir entonces, que el crecimiento de Colombia no depende de las políticas locales sino del fondo monetario y Washington?

- Bueno, ése fue exactamente el error que fue promovido por el Fondo Monetario Internacional y el consenso de Washington. Ahora todo el mundo reconoce que fue un error. Para diseñar una estrategia de crecimiento, cada país tiene que mirar a sus circunstancias particulares, para dilucidar cuál es la estrategia apropiada por seguir. Pienso que parte del problema es la influencia que el Fondo Monetario Internacional y las políticas del llamado consenso de Washington, que expusieron la idea de que una vez se logre la estabilización, la privatización y la liberalización, el crecimiento llegaría por sí solo.

Uno de los aspectos atractivos de las políticas del consenso de Washington es que uno no tiene que saber nada de un país para venir y servir de asesor. Lo único que se tenía que decir eran tres palabras: estabilización, liberalización y privatización. Y uno podía viajar por todos estos países, quedarse una semana en ellos, viajar a otro y decir estas tres palabras.

- ¿Existe alguna economía en el mundo que demuestre la efectividad de sus puntos de vista o estamos hablando simplemente de idealismos?

- Los países del este asiático, todos crecieron como resultado de una estrategia de crecimiento explícita. Todos ellos rechazaron los estándares de las políticas del consenso de Washington. Ellos reconocieron que la estabilización no era suficiente. Es más, en muchos de estos países fueron creadas empresas públicas para promover el crecimiento. Las acerías de Corea del Sur y Taiwan han sido de las más exitosas del mundo y ayudaron a sus países a crecer rápidamente.

Hace 40 años, Corea era un país agrícola pobre, hoy por hoy es quizás el segundo exportador de chips de computador y es la decimosegunda economía del mundo. Todo esto, fue logrado porque simplemente se tuvo una estrategia de crecimiento explícita.

- Usted ha mencionado una serie de imperfecciones que presentan las economías de mercado. En el caso colombiano, ¿qué imperfecciones destaca?

- Parte de los problemas que Colombia enfrenta hoy es que atravesó por una fuerte recesión hace dos años. Como resultado de ello y de la sobrevaloración de las casas de cambio y altos intereses, muchas firmas quebraron, perdieron la confianza. Toma mucho tiempo la creación de nuevas compañías. Cuando una economía es recesiva, es muy complicado encontrar inversionistas que tomen el riesgo de invertir en estos países. Entonces, el fracaso más destacado en toda economía de mercado es el fracaso de mantener la macroeconomía en armonía con el crecimiento económico.

- ¿Cómo ve usted entonces a Colombia y su economía en un futuro inmediato?

- Debo decir que soy optimista sobre Colombia. Luego de una serie de reuniones en los dos últimos días con diversos sectores del país político y nacional, me he convencido de que hay enormes fortalezas en la economía de Colombia. El gobierno es muy serio frente a los problemas existentes, hay claridad de que hay muchas cosas que se deben hacer. Sin duda, hay vacíos y va a ser muy difícil llenar esos vacíos. Pero algo se puede hacer y yo espero que se haga. Como en cualquier otro país hay riesgos y hay oportunidades, y lo que suceda en los próximos años va a depender de la habilidad para aprovechar esas oportunidades y enfrentar los riesgos.

- Finalmente, al parecer hay un inminente riesgo de una guerra en Irak. ¿Cómo afectaría un conflicto a América Latina y qué medidas se deben tomarse para contrarrestar su potencial efecto?

- Pienso que la región se va a ver afectada en tres aspectos. Primero, hay un riesgo significativo de que aumenten los precios del petróleo. Algunos de los países de Latinoamérica son exportadores de petróleo. Entonces ellos se beneficiarían y los países que importan petróleo van a sufrir mucho. Segundo, muchos de los países de la región están muy endeudados y hay un riesgo real de que, con la guerra, las tasas de interés suban, la incertidumbre crezca y por lo tanto sea menos atractivo invertir en el exterior. Y el resultado de todo esto va a ser que la posición financiera de muchos países latinoamericanos va a resultar afectada. Y lo tercero es que América Latina está conectada con Estados Unidos, país que es el receptor principal de los productos que se exportan desde la región. Ahora EE.UU. está en recesión y la economía se está desempeñando por debajo de los niveles esperados. Hay un riesgo significativo de que una guerra perjudique a la economía estadounidense. ¿Qué tanto?. Depende de cuánto dure la guerra y si hay una debilidad significativa en EE.UU. Esto haría mucho daño a las economías latinoamericanas.