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9 de febrero del 2003

Claves para interpretar la guerra contra Irak
Iosu Perales
Rebelión

1. El asunto de las armas de destrucción masiva es irrelevante. No hay pruebas fehacientes de que Irak las tenga; pero aunque las tuviera no es ese el verdadero motivo por el que la administración Bush ha decidido la guerra desde hace meses. Casi todo los países que pueden tener armas químicas, biológicas y nucleares, las tienen. Tendría sentido que Naciones Unidas emprendiera una campaña de desarme global de este tipo de armas.

2. En la región de Oriente Medio, en lo referente a armas de destrucción masiva, el mayor peligro es Israel. Israel tiene más de 200 bombas atómicas, algo que ha reconocido públicamente. Pero, a diferencia de Irak, su peligro no es potencial, es de facto, pues viene ocupando los territorios palestinos desde 1967. Israel tiene el record de incumplimientos de resoluciones de las Naciones Unidas.

3. Lo que Estados Unidos se propone realmente es el control estratégico del petróleo para el siglo XXI. Algunos países, aliados incondicionales, aspiran a beneficiarse de la nueva hegemonía americana sobre esta materia prima y sobre la región.

4. El objetivo anterior está asociado a la pretensión de Estados Unidos de modificar el mapa de la región, moviendo fronteras, partiendo países y creando un nuevo reino hachemita. El reparto hecho por ingleses y franceses tras la primera guerra mundial, dio origen a Estados que "se han vuelto una amenaza". Un mapa de pequeños estados, controlados, daría lugar a un escenario regional más manejable para los intereses norteamericanos y para el papel de gendarme de Israel. La nueva partición requerirá tiempo.

5. La guerra contra Irak representa el poder de Estados Unidos al desnudo. La administración republicana que siempre tiene un plan de "Cómo dominar el mundo", lo desempolvó tras el 11 de septiembre para mostrar al mundo en general y al árabe en particular cuál es su capacidad militar.

6. Tras la campaña de Afganistán que derribó el gobierno de los talibanes pero no logró detener ni al Mulá Omar ni a Bin Laden, Bush necesitaba un nuevo enemigo que tapara el nombre de Bin Laden y se pudiera presentar como aliado de Al Qaeda. Pero Irak nada tiene que ver con Al Qaeda, como lo han reconocido los servicios secretos británicos. Es absurda la tesis defendida por Powell de una pretendida relación entre Sadam Husein y la red del fundamentalista Abu Musab Zarqawi, "el hombre de Bin Laden en Bagdad". Por el contrario Zarqawi odia a Sadam Husein y a su régimen laico, pues él pretende un gobierno islámico.

7. Sin embargo, Estados Unidos es el único país condenado por terrorismo por el Tribunal de Justicia de La Haya, por el caso Nicaragua. Fuerzas de marina norteamericanas minaron el puerto de Corinto. El citado tribunal condenó a Estados Unidos, pero la administración Reagan resolvió no reconocer la sentencia. Esto es mucho más grave aún que los incumplimientos de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad es la expresión de un sistema no democrático de la ONU; es un marco de correlación de fuerzas entre potencias y sus decisiones son políticas, tomadas de acuerdo con intereses no siempre loables. Por el contrario, el Tribunal de Justicia de La Haya tiene una autoridad moral mucho mayor, pues sus actuaciones son estrictamente jurídicas sobre hechos.

8. La guerra es inevitable. Está decidida hace unos seis meses. Sobre esta decisión influye muy
notablemente la industria petrolera norteamericana en la que la familia Bush tiene sus grandes negocios. También la industria armamentística que tanto apoyó dio a Bush hijo en su campaña electoral y ahora debe ser compensada. Pero está decidida sobre todo, porque los ideólogos norteamericanos de su política exterior, sin enemigo soviético, han encontrado en el terrorismo internacional el pretexto que necesitaban para reconstruir un escenario planetario y unas relaciones internacionales bajo una jerarquía imperial, en cuya cima sólo puede haber un motor, una fuerza conductora. Esto último representa el ideal del paradigma tradicional del realismo: la sociedad internacional requiere de un mando general cuya razón es la fuerza. Es su forma de concebir el establecimiento de la seguridad y de la paz.

9. La llamada guerra preventiva es una condición para imponer el modelo jerárquico. Pero este tipo de guerra está fuera del Derecho Internacional, es simplemente una agresión. El derecho no puede aplicar una sanción a alguien bajo la sospecha de que puede delinquir. La guerra que viene destruye las garantías jurídicas en las relaciones internacionales y coloca las acciones bélicas en la arbitrariedad de quien tiene poder para ejercerlas.

10. Con esta guerra, en esencia unilateral, aunque vaya acompañada de un grupo de países, se pone en grave peligro el sistema internacional que es Naciones Unidas.

La ONU queda primero manipulada por las presiones de Estados Unidos y después burlada por la decisión de Bush de actuar fuera de su marco en el caso de que el Consejo de Seguridad no le de la razón.

11. Europa será gran perdedora de esta guerra contra Irak. Ya dividida, tiene dentro de sí una bomba de relojería. Nunca se había leído en la prensa norteamericana tanto deprecio por Europa. Estados Unidos sabe lo que se tiene entre manos al profundizar en la división teniendo a Aznar, Blair y Berlusconi como arietes, y a los países del Este que próximamente ingresarán en la UE como un caballo de Troya, más pro-norteamericano que pro-europeo. Por otra parte, la nueva hegemonía sobre Oriente Medio dejará a Europa sin aliento en la región, anulada, sin política y con una economía tocada del ala.

12. José María Aznar está siendo tachado en buena parte de Europa como el gran traidor, el dinamitador de la Unión Europea. Seguramente su papel es menor que el de Blair en este asunto, pero su especial modo de actuar, la iniciativa de la carta de apoyo incondicional a Bush, su persistencia casi ridícula de que el gran padre blanco le pase la mano por el lomo y le nombre el mejor alumno de la clase... Los méritos de Aznar como agente norteamericano han anulado todas sus pretensiones futuras en Europa. Ah! atención a las relaciones con Francia. De las cercanías del gobierno de Madrid llegan rumores de que la vasallesca posición de Aznar tiene algo de factura contra Francia, con el asunto de las relaciones con Marruecos de ambos países de fondo.