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  Decenas de miles protestan en Londres contra una invasión de Iraq

28 de septiembre, 2002

LONDRES -- Decenas de miles de manifestantes marcharon el sábado por el centro de la capital e instaron al primer ministro Tony Blair y al presidente estadounidense George W. Bush a que no invadan Iraq.

Los líderes gritaron por altavoces desde las rejas del número 10 de la calle Downing, la residencia oficial de Blair, una de las escalas camino del río Támesis hacia Hyde Park, de poco más de kilómetro y medio.

'No se dejen engatusar por Bush', decía una pancarta. 'No a la guerra por el petróleo. Detengan la maquinaria de guerra', señalaba otro.

Ríos de gente brotaban de las estaciones del ferrocarril suburbano. La policía marchaba a caballo delante de los manifestantes, que según Scotland Yard llegaron a los 50.000.

Había familias, niños y manifestantes de todas las edades y niveles sociales.

Andrew Burgin, de Alto a la Coalición para la Guerra, que ayudó a organizar la marcha, dijo que había unas 250.000 personas.

Tam Dalyell, quien ostenta el título de Padre de la Cámara de los Comunes --miembro de la cámara baja con mayor tiempo de servicio ininterrumpido-- dijo a los manifestantes que la guerra con Irak sería la más peligrosa desde la crisis de los misiles en Cuba.

'Iraq no es nuestro enemigo, detengan a Bush', decía una manta hecha en casa por una niña de 12 años, Irial Eno, quien agregó que no es correcto matar a iraquíes inocentes para derrocar a su líder. 'Debe haber alguna otra manera', dijo su madre Anthea Eno.

Los legisladores del Partido Laborista de Blair, figuran entre los líderes de Alto a la Coalición para la Guerra, que organizaron la marcha junto con la Asociación Musulmana de Gran Bretaña, que reunió a quienes creen que cualquier guerra mataría a inocentes y provocaría inestabilidad global, política y económica.

La marcha también fue una protesta contra la política israelí en la Ribera Occidental y Gaza, y muchos manifestaron su simpatía por la causa palestina.

'La gente está en las calles demostrando que no todos los británicos sienten lo mismo que Tony Blair', dijo el manifestante Zoolkifar Beig.

El alcalde de Londres Ken Livingstone y el ex inspector de armamento de Naciones Unidas, Scott Ritter, estaban entre los oradores.

Fuente: Ecomultiversidad