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POEMAS


EL GOCE

Ya sólo sé cantar para decirte
que hay un nuevo mundo en este mundo que tanto te cuesta vivir
que si en tu corazón quedan todavía fuerzas
para correr ese riesgo que es el bello intento de poseer....
el gozo, el gozo por donde avanzas
a través del largo y viejo camino hacia un mundo mejor.

No me avergüenzan estos sueños
ni me cansa hacer algo más posible lo imposible
pues si no llego al destino que el corazón me dicta
señalaré el lugar en el horizonte
guardando dentro de mí
el gozo, el gozo de sentirnos
sabiendo que aún vais más lejos que yo.

No querría sino decirte
que un mundo mejor siempre te espera más allá de los astros
no es sólo un sueño,
también es la urgencia por el dolor
de tanta gente, desheredados de todo,
de todo menos de...
el gozo, el gozo de inventarse
un mañana más bello y más digno en el que por fin salga el sol...

Lluis Llach

Impertinente como una patera
que se hunde en el Estrecho.
Impertinente como las toses
entre los movimientos de una sinfonía.
Impertinente como la palabra 'otros'.
Impertinente como una señora
que se abanica en un entierro.
Impertinente como un ascensor
sin espejo, como un sólo
pensamiento en medio de mi coito.
Impertinente como el músico
que busca una silla en la orquesta,
y están todas ocupadas.
Impertinente como un niño
de Angola que no sale
borroso en esas fotos.
Así he querido ser.
Perdonen las molestias
por la impertinente vanidad,
lo sé,
de querer dejarles huella.

Jaime Alejandre

La Aurora

La noche pasará
Pueden escupir las aguas
Pueden fusilar a los gorriones
Pueden quemar los versos
Pueden degollar al dulce lirio
Pueden romper el canto y arrojarlo a una ciénaga
Pero esta noche pasará

Manuel Scorza

Ítaca

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca
Ruega que tu camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de descubrimientos.
A Lestrigones, Cíclopes,
al colérico Poseidón -no temas:
nunca hallarás tales seres en tu camino,
nunca mientras altos sean tus pensamientos,
mientras una extraña emoción
estimule tu alma y tu cuerpo.
A Lestrigones, Cíclopes,
al fiero Poseidón, nunca encontrarás
al menos que en tu alma los lleves dentro,
a menos que tu alma los ponga ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano en que,
con gran placer y alegría,
entres en puertos desconocidos;
podrías detenerte en los mercados de Fenicia
y comprar hermosas cosas,
coral y nácar, ámbar y ébano,
toda clase de perfumes sensuales...
adquiere tantos como puedas;
podrías visitar muchas ciudades egipcias
y no dejar de aprender de sus sabios.
Que siempre Ítaca esté en tu pensamiento.
Llegar ahí es tu destino.

Pero nunca apresures el viaje.
Es preferible que dure años,
que seas viejo cuando alcances la isla,
rico con todo lo que hayas ganado en el camino,
sin esperar que sea Ítaca la que te haga rico.
Ítaca te dio un maravilloso viaje.
Sin ella no habrías partido.
Pero ya no tiene más que darte.
Y si la encuentras pobre, no creas que Ítaca te ha engañado.
Sabio como te has hecho, tan pleno de experiencia,
Habrás entendido qué significan las Ítacas.

Kavafis


Me sirve y no me sirve

Me sirve y no me sirve
La esperanza tan dulce,
tan pulida, tan triste,
la promesa tan leve,
no me sirve.
No me sirve tan mansa la esperanza

La rabia tan sumisa,
tan débil, tan humilde,
el furor tan prudente
no me sirve.
No me sirve
Tan sabia tanta rabia.

El grito tan exacto
si el tiempo lo permite,
alarido tan pulcro
no me sirve.
No me sirve tan bueno
Tanto trueno

El coraje tan dócil
la bravura tan chirle,
la intrepidez tan lenta
no me sirve.
No me sirve
tan fría la osadía.

Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.

Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.

Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.

Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.

Mario Benedetti


Toda la luz de la Tierra
La verá un día el hombre
Por la ventana de una lágrima

León Felipe

Cierra todos los libros. Piensa libremente y contempla libremente el cielo y la tierra.
Da la mitad de lo que posees al pobre que pasa.
Perdona a todos los culpables.
No entristezcas a nadie.
Y escóndete para sonreír.

Homar Kahyyam (1040-1121)


Para que yo pueda ser he de ser otro,
salir de mi, buscarme entre los otros.
Los otros, que no son si yo no existo...
Los otros, que me dan plena existencia.

Octavio Paz

No acaban con la pobreza
no nos sacan del subdesarrollo,
no socializan los medios de producción y de cambio,
no expropian las cuevas de Alí Babá.
Pero quizás desencadenen
la alegría de hacer, y la traduzcan en actos.
Y al fin y al cabo,
actuar sobre la realidad y cambiarla,
aunque sea un poquito,
es la única manera de probar
que la realidad es transformable.

Eduardo Galeano