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Dondiego de día y semillas de palo de rosa hawaiana

Muchos elementos importantes del escenario cultural del LSD y la era psicodélica fueron prefigurados en la historia de tres drogas provenientes de plantas mágicas ancestrales de México: Peyetl (botones de peyote), teonanacatl (psilocibe y hongos relacionados) y ololiuqui ( semillas de la planta dondiego de día). Todas éstas producen efectos similares al LSD, pero con dosis considerablemente diferentes y con algunas variaciones notables. Estos alucinógenos provenientes de plantas y la preparación sintética de sus alcaloides psicoactivos (mescalina, psilocibina y amida de ácido lisérgico) disipan la mente condicionada dando paso a un nuevo e increíblemente provocativo orden de la realidad. Todas se han utilizado desde tiempos precolombinos; los conquistadores españoles las observaron a fines del siglo XV y XVI. Según la manera de pensar de los médicos de la época, éstas drogas causaban locura; los curas católicos las consideraban completamente diabólicas. El desapruebo por parte de la institución de aquella época, tal como en la década de los 60, fue total e implacable. La Inquisición oficialmente prohibió y suprimió los sacramentos nativos, dirigiendo su uso a lo clandestino. De alguna manera, dichos sacramentos lograron sobrevivir por medio de prácticas secretas en remotos pueblos montañosos, hasta que antropólogos y etnobotánicos las redescubrieran en tiempos modernos. Durante los últimos 40 años, investigadores de drogas psicodélicas han estudiado acuciosamente estas sustancias secretas; usuarios callejeros las han buscado ávidamente, e incluso han viajado a la frontera sur de Estados Unidos, especialmente cuando el LSD fue desacreditado por ataques de médicos, y la gente comenzó a sentirse más cómoda con respecto a ingerir drogas orgánicas. Esto, a su vez, condujo a una situación en que los traficantes callejeros comúnmente falsificaban las mezclas del LSD por mescalina y psilocibina.

De las tres plantas más alucinógenas de Centro América, ololiuqui es la que más se asemeja al LSD químicamente, pero su alcaloide psicoactivo -amida de ácido lisérgico- posee sólo un décimo del potencial del LSD. Se puede encontrar en las semillas de Rivea corymbosa, una enredadera de dondiego de día con flores blancas, y en otra variedad llamada Ipomoea violacea. Las antiguos aztecas utilizaban estas semillas al igual que sus descendientes actuales en Oaxaca, quienes las ocupan tanto como droga sagrada en ritos adivinatorios como ungüento mágico. Las semillas trituradas se disuelven en agua o en una bebida alcohólica llamada pulque, mescal o aguardiente. Los curanderos o chamanes, quienes guían los rituales, son conocidos como piuleros y generalmente beben este brebaje alucinatorio con más personas.

En cuanto planta mágica, el olioluqui se encuentra entre las más importantes junto con los hongos psilocybe y el peyote. Era sustituido por los hongos cuando la temporada de lluvias finalizaba. Hernández, el médico personal del rey de España, observó, entre 1570 y 1575, las ceremonias aztecas en las que usaban drogas y escribió que los curas "entraban en comunión con sus dioses...para recibir un mensaje de estos, tras comer las semillas e inducir a un delirio en el momento en que miles de visiones y alucinaciones satánicas se les aparecían". Richard Evans Schultes, del Museo Botánico de Harvard -el principal especialista etnobotánico de Estados Unidos-, encontró una enredadera de dondiego de día en el patio de un curandero en Oaxaca en 1938 y confirmó su identidad y uso sagrado. Osmond llevó a cabo las primeras pruebas experimentales comiendo entre 60 y 100 semillas de dondiego de día en 1995, y luego registró sus efectos psicodélicos. Pocos años después, Hofmann impresionó a la profesión psicoquímica al separar amida de ácido lisérgico como el principal alcaloide de la planta ololiuqui, una planta superior (de la familia Convolvulaceae), y no de una planta inferior como el ergot.

A mediados de la década de los 60, circuló ampliamente la noticia que las semillas de dondiego de día eran una droga psicodélica. Los coloridos paquetes que tenían nombres como Heavenly Blue, Pearly Gates, Wedding Bells, Flying Saucers, Summer Skies y Blue Star comenzaron a desaparecer de los estantes de las tiendas de plantas. Pero debido a la virtualmente inevitable náusea (causada por la acción de alcaloides no activos, como en el caso del peyote), durante las primeras etapas, viajar con semillas de dondiego de día nunca se hizo muy popular. Una dosis segura y relativamente no tóxica de estas semillas corresponde a una cantidad baja o moderada de LSD, y muchos consideraban que la experiencia no valía la pena debido al malestar que causaba. Se desató un problema posterior cuando se supo que ciertas marcas de semillas americanas se habían manipulado con toxinas, con el propósito de desalentar su uso más que para echarlas a perder. A pesar de estos inconvenientes, los devotos de las drogas psicodélicas orgánicas siguen usando las semillas de dondiego de día no manipuladas. Es necesario moler o masticar las semillas completamente antes de ingerirlas. Doscientas (entre 5 y 10 gramos) producirán un viaje de entre 4 y 5 horas, caracterizado por un comienzo notablemente rápido y una intensificación de los poderes de la mente junto con un aletargamiento del cuerpo. No se produce un "peak", pero sí buenos efectos posteriores de serenidad y júbilo. Se debe mencionar que las semillas manipuladas no transmiten el veneno a la próxima generación.

Otro especie de la familia de la planta dondiego de día, y utilizada también como planta ornamental en Estados Unidos, es el árbol pequeño de palo de rosa hawaiano (Argyreia nervosa), que florece en Maui. Las semillas, que contienen amida de ácido lisérgico, son mucho más grandes que las de dondiego de día, y sólo se necesitan entre 4 y 8 para iniciar el viaje. Se levantó una restricción a la importación de esta planta dentro de Estados Unidos continental para reducir su uso como droga psicodélica y como fuente para la elaboración de LSD; sin embargo, las semillas se podían obtener tiempo después de una empresa local a 100 por 13 dólares. La variedad grande de palo de rosa hawaiano (Ipomoea tuberosa) es similar a la pequeña en cuanto a dosis y efectos. La Ipomoea carnea es otra especie de semillas alucinógenas de dondiego de día usadas en la medicina tradicional ecuatoriana. Ciertamente, las semillas de dondiego de día y de palo de rosa hawaiana no son ilegales, pero es ilegal molerlas y convertirlas en polvo para la venta o consumo.

Hongos Psilocibios/Psilocibina/Psilocina

R. Gordon Wasson, banquero retirado y genio en etnomicología, teorizó que el hombre primitivo desarrolló por primera vez el concepto de Dios luego de comer accidentalmente cierta especie de hongos, mientras buscaba afanosamente comida, y que "todas las religiones tanto de Eurasia como las del Nuevo Mundo se generaron a partir de cultos en los que se empleaban productos naturales de plantas para llegar a un final místico". Wasson había estudiado exhaustivamente la historia, tradición y los mitos de los cultos en los que utilizaban hongos Psilocybe y Amanita muscaria. Una vez que se acepta la teoría de Wasson, es posible reescribir famosos mitos históricos. El fruto del Árbol de la Vida, la manzana en el Jardín del Edén, el árbol Bo bajo el cual Buddha meditó por 40 años, la entrada servida en la Última Cena de Cristo, la poción mágica bebida en el banquete iniciático de los misterios eleusinos, el elixir de los antiguos Aryans del Valle del Indo y los devotos tántricos tibetanos en lo alto de los Himalayas; cualquiera de estos, o todos, pudieron haber sido, o simbolizado, especies de hongos psicoactivos.

Se han encontrado hongos hechos de piedra de 6 cm. de alto en la parte alta de Guatemala y al sureste de los estados mexicanos de Tabasco y Vera Cruz, que indican el uso ceremonial de estos hongos mágicos, tanto por la civilización Maya como la Azteca. Las piedras más antiguas se remontan, aproximadamente, al 1500 a.c.. Estas reliquias generalmente representan un nativo "bajos los efectos de un hongo", un Dios-hongo o un astronauta antiguo. El hongo sale recto y con forma de falo de la cabeza de la figura, como la nube de hongo tras una explosión psíquica. El nombre azteca es teonanacatl, es decir, "el hongo de los Dioses" o "alimento de los Dioses". La evidencia documentada existente del uso de hongos sagrados se remonta a la coronación de Montezuma II en México, en 1503. Los curas y los asistentes aztecas comían hongos con propiedades psicodélicas en el evento, e incluso se los ofrecían a extraños. Los curas católicos que viajaron con Cortés durante la Conquista Española se horrorizaron de este pasatiempo pagano y trataban de suplantar al dios-hongo por la trinidad y la piedra por el crucifijo. En el siglo XVII, el clérigo español Sahagún le describió al gobierno la escena de los consumidores de hongos como quienes "tienen visiones, sienten una debilidad del corazón, y a quinenes se les incita a la lujuria". Hernández registró tres tipos de variedades de adoración. Aun entonces, las drogas psicodélicas estaban sujetas a algo similar a un precio y controles de calidad. Existía el tipo "tawny" ("café anaranjado") que lo comían los príncipes en sus festivales y banquetes. Los chamanes y el resto de los participantes comían aquello que "sin inducir a la risa, traía ante los ojos todo tipo de cosas, como guerras y el aspecto de los demonios". Y los aztecas que vivían en los barrios bajos, al usar los hongos "picantes y de color amarillo intenso" alcanzaban "la locura que en ocasiones es duradera, y el síntoma principal es un tipo de risa incontrolable".