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  UNA MIRADA INICIAL AL ABORTO INDUCIDO


El aborto inducido, como producto de un embarazo no deseado, afecta a las mujeres del mundo de todas las clases sociales, tanto en áreas urbanas como rurales. Es un problema que está determinado por factores muy diversos, entre los que destacan la diferencia de poder entre géneros, la insuficiente educación sexual y reproductiva, así como la imposibilidad de tener acceso a servicios básicos de salud y de planificación familiar1. La penalización del aborto en muchos de los países en vías de desarrollo trae como consecuencia su práctica en forma clandestina y en condiciones insalubres que pone en peligro la vida de millones de mujeres. Por las altas tasas de morbilidad y mortalidad, relacionadas con el aborto, y por sus implicaciones éticas, religiosas, jurídicas, médicas y sociales, esta práctica constituye un problema de justicia social y de salud pública de tratamiento sumamente complejo.

· A nivel mundial, se estima que cada año se practican alrededor de 20 millones de abortos inseguros, 4 millones de éstos en América Latina. En 1998, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que en América Latina y el Caribe se realizaron treinta abortos inseguros por cada mil mujeres entre las edades de 15 y 49 años, más del doble del promedio mundial de trece por cada mil.

· Se estima que el aborto inseguro constituye la causa primordial de las 600,000 muertes maternas cada año a nivel mundial, es decir, una de cada ocho muertes relacionadas con el embarazo se debe a un aborto inseguro.

· Aproximadamente 210 millones de embarazos ocurren cada año en todo el mundo, de los cuales se estima que 38% no son planeados y 22% termina en aborto. En América Latina y el Caribe, de los 18 millones de embarazos que se producen cada año, 52% no son planeados y 21% termina en aborto.

¿Por qué las mujeres recurren al aborto?

Estudios realizados indican que las mujeres más propensas a someterse a un aborto son las que mantienen uniones estables y con varios hijos, es decir, aquellas que corren el riesgo de un embarazo no deseado por estar aùn en edad reproductiva, con vida sexual activa, y que no desean tener un hijo en un futuro cercano o no quieren, definitivamente, tener más hijos. Un estudio realizado en 1990 en cuatro países latinoamericanos (Bolivia, Colombia, Perù y Venezuela), indicó que el 79% de las pacientes hospitalizadas por aborto estaban casadas, el 51% tenía más de dos hijos y el 86% tenía 20 años o más6. Existen razones económicas, personales o familiares por las cuales las mujeres deciden terminar con un embarazo no planeado. Entre éstas se encuentran:

· Falla del método anticonceptivo. Ningùn método anticonceptivo es totalmente efectivo. Una investigación realizada en los Estados Unidos indicó que el 3% de las usuarias de la píldora, el 1% de las usuarias de DIU y el 0,3% de las usuarias de anticonceptivos inyectables quedaron embarazadas durante el primer año de uso, al igual que el 12% de las mujeres cuyos compañeros utilizaron condones.

· La coacción o violencia sexual. Muchas mujeres desean terminar un embarazo que resulta de una violación o incesto.

· Ser joven y/o soltera. La mujer soltera muchas veces recurre al aborto por temor a ser rechazada por la familia y la sociedad   o por el deseo de obtener ciertas metas profesionales antes de la maternidad.

· Tener demasiados hijos. Muchas parejas deciden que ya han tenido los hijos que desean o piensan esperar para tenerlos.

· Relaciones inestables o abandono. Cuando la pareja no tiene una relación sólida que permita criar hijos juntos o cuando el   hombre deja de prestar apoyo emocional y económico.

· Salud física y mental de la mujer. Cuando la mujer pone en peligro su vida si lleva a término el embarazo o no se siente   preparada ni física ni emocionalmente para ser madre.

· Malformaciones del feto. Cuando existe la posibilidad de que el feto nazca con graves malformaciones congénitas.

· Problemas económicos. Cuando la mujer o la pareja no tiene los suficientes medios económicos para criar a un hijo, ya sea   por falta de un trabajo estable o por desempleo o, en algunos casos, por ser estudiantes. Muchas veces incluso por miedo a la   pérdida de un trabajo estable o a la expulsión del sistema de educación.

La Necesidad Insatisfecha de Planificacion Familiar

En el mundo, el deseo de tener familias más pequeñas se ha intensificado en los países en vías de desarrollo desde mediados de los años setenta. Sin embargo, todavía existen una serie de factores que contribuyen a que las parejas no utilicen métodos eficaces de planificación familiar, lo cual se conoce como "necesidad insatisfecha".

· Actualmente, a nivel mundial, cerca del 60% de mujeres y hombres usa métodos anticonceptivos. En 1995, en Latinoamérica y el Caribe se estimó que el 64,7% de las mujeres en edad reproductiva utilizó métodos anticonceptivos. Sin embargo, a pesar del incremento de este uso a nivel regional y del deseo de tener familias más pequeñas, algunas investigaciones indican que muchas mujeres tienen más hijos de los que realmente desean.

· Debido a contextos económicos, socioculturales y políticos, el uso de anticonceptivos varía ampliamente entre los países; tal es el caso de Brasil o Colombia, donde más del 80% de las mujeres integrantes de uniones han usado alguna vez medios anticonceptivos modernos, y el de Guatemala o Haití, donde menos de un tercio de esas mujeres han usado algún medio anticonceptivo moderno.

· Se estima que, a nivel mundial, de 120 a 150 millones de mujeres casadas que no desean más hijos o que prefieren espaciar futuros embarazos, no están usando ningùn método de planificación familiar. A su vez, se calcula que 350 millones de parejas en el mundo no tienen acceso a los métodos modernos de planificación familiar. En Latinoamérica, en el caso de uniones con bajo nivel de educación, la proporción de mujeres que no logra satisfacer sus requerimientos de planificación familiar supera entre cuatro y diez veces (dependiendo del país) la proporción de mujeres con educación superior en tal condición.

· Falta de empleo de métodos anticonceptivos. Existen barreras de acceso (mujeres que viven lejos de centros médicos o clínicas; que no saben dónde obtener servicios o se sienten incómodas con el trato en este tipo de instituciones) y causas económicas (costos de los métodos anticonceptivos) que impiden la generalización de la planificación familiar. Del mismo modo, se pueden constatar factores socioculturales que han prevenido la utilización de anticoncepción moderna, como razones ideológicas (desaprobación por motivos religiosos o culturales), prejuicios (temor a efectos secundarios, temor a infidelidad conyugal) y el desequilibrio del poder dentro de las parejas (donde la oposición del compañero puede desalentar y dificultar el acceso a métodos de planificación).

· Empleo de métodos ineficaces. Muchas parejas utilizan métodos tradicionales, como la abstinencia periódica o el retiro que, para que sean efectivos, requieren el seguimiento exacto del ciclo fértil de la mujer, o utilizan métodos modernos pero no entienden la importancia de usarlos correctamente y en forma continua.

1 Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y la Organizacion Mundial de la Salud (OMS), documento final presentado para el seminario Aborto: Una responsabilidad profesional de los obstetras y ginecólogos. Sao Paulo, Brasil,
2-5 de marzo de 1997, p.
3. 2 OMS, Unsafe Abortion: Global and Regional Estimates of Incidence of and Mortality Due to Unsafe Abortion with a Listing of Available Country Data , 3rd ed. Ginebra, 1998. 3 Ibid.
4 Alan Guttmacher Institute (AGI), Sharing Responsibility: Women, Society and Abortion Worldwide. Nueva York, 1999, p. 42 [de aquí en adelante, AGI Sharing Responsibility].
5 AGI, Aborto clandestino: Una realidad latinoamericana. Nueva York, 1994, pp.10-12.
6 F. Pardo y G. Uriza, Estudio de morbilidad y mortalidad por aborto en 36 instituciones de Bolivia, Colombia, Perù y Venezuela, citado en AGI, Issues in Brief: An Overview of Clandestine Abortion in Latin America. Nueva York, 1996, p. 2 [de aquí en adelante AGI, Issues in Brief].
7 AGI, Issues in Brief, op. cit.
8 R.A. Hatcher y colaboradores, Contraceptive Technology, 16a edición revisada, Nueva York, Irvington Publishers, 1994, citado en Family Care International (FCI) y el Grupo Inter-Agencial para una Maternidad sin Riesgo (IAG), El aborto que ocurre en condiciones de riesgo. Maternidad sin riesgo: Hoja informativa. Nueva York, 1998 [de aquí en adelante FGI-IAG, Aborto en Condiciones de Riesgo].
9 Lidia Casas y Nuria Nuñes (Instituto de la Mujer), Argumentos para la revisión de leyes punitivas en contra del aborto. Documento de trabajo. Santiago de Chile, 1998, p. 6.
10 Ibid., p.13.
11 Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE), Población, salud reproductiva y pobreza. Síntesis y conclusiones, (website visitado en abril de 1999) [de aquí en adelante CELADE]; ver también AGI, Issues in Brief, op. cit., p. 4; ver también AGI, Sharing Responsibility, op. cit., p. 13.
12 Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), The State of the World Population 1997. Nueva York, 1997. p.17.
13 Organización Panamericana de la Salud (OPS), Health in the Americas. Washington, 1998, p. 273.
14 Ibid. En Latinoamérica y el Caribe, entre 1986 y 1994 el uso de anticonceptivos se incrementó hasta en un 11% en Bolivia, Ecuador, Haití, México, Paraguay y Perù.
15 AGI, Sharing Responsibility, op. cit., p. 13.
16 CELADE, op. cit.
17 The State of the World Population 1997, op. cit.
18 Ibid.
19 CELADE, op. cit.
20 AGI, Aborto clandestino: Una realidad latinoamericana, op. cit., p.10.
21 CELADE, op. cit.
22 Ibid.
23 FCI-AGI, Prevención de embarazos no deseados. Maternidad sin riesgo: Hoja informativa, Nueva York, 1998, p. 2.
24 AGI, Issues in Brief, op. cit., p. 3.