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Una nueva luz es posible

"La energía solar será la mayor fuente energética de la Humanidad a mediados de este siglo y será la única para el año 2100" , según el profesor Antonio Luque, al frente de la investigación Spectrum Solar de la UE.
La concentración solar es una técnica que permitirá obtener cuatro veces más energía del sol y reducir los costes a una décima parte. Una vez más sólo hay que recordar que toda la energía que mueve la vida en nuestro planeta proviene de la luz del sol. La concentración solar consiste en utilizar células de un milímetro cuadrado que captan los tres colores del espectro solar y atrapan el 40% de la radiación. Cuando se coloca sobre la célula una lupa que concentra los rayos solares, aumenta la eficiencia de la tecnología. Todo se coloca sobre un panel que sigue el movimiento del sol para captar los rayos de la manera más directa posible.
También Arno Penzias, Premio Nobel de Física, que descubrió la radiación de fondo del Universo que dio lugar a la teoría del Big Bang, asegura que el sol puede abastecer las necesidades mundiales de energía. Sin embargo, considera que está en manos del mercado tomar las medidas necesarias y considerar probables estos cambios.
Pero conviene mirar el presente a los ojos. Cada logro en materia medioambiental es motivo de celebración porque abre la puerta a un mundo con energías que permitirán al planeta curarse de las heridas que le ha provocado la ceguera humana. Además, facilitarán la convivencia entre los pueblos antes de que aumenten las tensiones entre los países por controlar las fuentes de energía no renovables, desde Venezuela hasta Alemania y Polonia, Rusia y Bielorrusia, pasando por el Magreb.
Aunque científicos españoles y estadounidenses estudian estas células desde los años 70, su aplicación se limitaba hasta ahora a las naves espaciales. Se trata de la única industria que puede permitirse pagar el precio actual ya que su producción es muy reducida.
El uso de la energía solar tiene grandes ventajas en la Tierra , como asegura Gabriel Sala, profesor del Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid. Asegura que este nuevo sistema requiere de 1.000 veces menos células solares. Así, se reduce el espacio físico y los materiales utilizados. Es decir, dejan el precio en una décima parte de lo que cuestan las actuales placas solares de silicio.
El salto de la producción de prototipos a la industrialización piloto de la concentración solar extendería la utilización de algo que tenemos gratis, el sol sale todos los días.
Hay que arriesgar y ser pionero de proyectos que quizá agradezcan nuestros nietos en un mundo más humano y respetuoso con la Naturaleza. En una localidad de la provincia española de Navarra, los 753 propietarios de la huerta solar más grande del mundo, que costó 65 millones de euros, celebraron su inauguración.
La huerta solar consiste en agrupar dentro de un mismo recinto pequeñas instalaciones fotovoltaicas de propiedad individual que comparten infraestructuras y servicios para aumentar la producción energética, reducir los costes y, lo más importante, disminuir la emisión de gases de efecto invernadero. La de Navarra en concreto producirá la misma electricidad que consumen cada año 5.000 personas y evitará la emisión a la atmósfera de casi 13.500 toneladas de CO2.
La falta de rentabilidad y el alto coste de la energía solar ya no pueden esgrimirse como argumento cuando pequeñas comunidades la están aprovechando y cuando sabemos que se trata de una inversión casi única, pues la fuente que alimentará esa tecnología es inagotable. Hoy más que nunca hay que saber comunicar a inversores y a industrias que no podemos seguir rigiéndonos por el beneficio máximo e inmediato, sino por uno a largo plazo que permitirá a la especia humana seguir existiendo. Cada amanecer nos ofrece una nueva oportunidad.

Carlos Miguélez

 Periodista
ccs@solidarios.org.es