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  La Energía Nuclear como Alternativa

Las crecientes necesidades energéticas del planeta, con 6.000 millones de habitantes y la perspectiva del escaso y caro petróleo, avivan el debate sobre la energía nuclear.

En los mecanismos del Protocolo de Kioto, que regula las medidas contra el cambio climático, la energía nuclear quedó excluida. Para Carlos Bravo, responsable de la Campaña de Energía de Greenpeace, las razones son la peligrosidad de la energía nuclear, la incapacidad de la industria atómica para encontrar soluciones a los residuos radiactivos que genera y el haber perdido la batalla de la competitividad económica en unos mercados energéticos cada vez más liberalizados.

Sin embargo, el científico británico James Lovelock, autor de la "Hipótesis Gaia" se pronuncia a favor del resurgimiento de la energía nuclear para hacer frente al cambio climático. Según describe en sus artículos, el panorama es preocupante. Desde hace unos años estamos percibiendo veranos más cálidos y estaciones que se adelantan. En el Ártico, el calentamiento es más del doble del experimentado en Europa, y durante el verano, los altos glaciares de Groenlandia vierten torrentes de agua procedente del deshielo. El nivel del mar, con el tiempo, podría elevarse hasta en siete metros. Las ciudades costeras del mundo, entre ellas Londres, Nueva York, y Tokio quedarían inundadas.

Los científicos afirman que la temperatura del planeta subirá entre dos y seis grados de aquí a 2100. (El intenso calor del verano pasado, ya costó la vida a 20.000 personas en toda Europa.) Con un ascenso térmico de cuatro grados gran parte de las selvas amazónicas desaparecerían. Sería una catástrofe para sus pobladores, para la biodiversidad y para el mundo, que tiene en esa región unos pulmones naturales.

Lo cierto es que hace dos siglos en la Tierra vivían 1.000 millones de personas, y el impacto de la fuerte de energía usado era irrelevante. Pero con 6.000 millones y en aumento, Lovelock opina que "no podemos seguir sacando la energía de los combustibles fósiles, ni hay posibilidad de que las fuentes renovables, proporcionen energía suficiente y a tiempo. La única fuente disponible inmediatamente que no provoca calentamiento planetario es la energía nuclear".

Según el científico británico, hay una gran oposición a la energía nuclear y está basada en un temor irracional alimentado por ficciones cinematográficas, y la intervención de los grupos ecologistas y los medios de comunicación.
Los ecologistas afirman que las propuestas de resurgimiento de la energía nuclear se deben a un intento desesperado de supervivencia. "Ante las escasas perspectivas de negocio, la industria nuclear se plantea dos objetivos: mantener en funcionamiento las centrales nucleares existentes y hundir cualquier intento serio de implantación de las energías renovables", afirma Carlos Bravo. Para Greenpeace, la solución eficaz al cambio climático es un modelo energético sostenible basado en las energías limpias renovables y tecnologías de ahorro y eficiencia. "Sería imposible financiar económicamente una expansión masiva de la energía nuclear".

Buscando alternativas en este debate, J. Manuel Perlado, catedrático de Física Nuclear de la Universidad Politécnica de Madrid diferencia entre las dos formas de extraer energía del núcleo atómico: la fisión y la fusión. La fisión consiste en romper el núcleo pesado del uranio o del torio y en este proceso se basan las centrales nucleares actuales. La fusión nuclear basada en la unión de núcleos ligeros como el hidrógeno, abre el camino para la generación de energía de carácter limpio, seguro e inagotable al hacer uso del hidrógeno extraíble del agua del mar.
La sociedad sigue viendo con preocupación e incertidumbre el tratamiento de los residuos radiactivos, aún no resuelto. Pero gracias a la colaboración internacional se están desarrollando sistemas de transmutación de residuos y países como Francia, Suecia, Reino Unido, Japón y China se plantean construir reactores de una generación superior de seguridad.

El uso de fuentes renovables, sobre todo la solar, cumplirán un papel importante, pero no en futuro tan cercano como se precisa. "Aquí y ahora, afirma Perlado, reconociendo la urgencia, nos queda la energía nuclear de fisión. A medio plazo se podrá dar paso a la de fusión nuclear combinada con el conjunto de las energías renovables y alternativas. No se trata de un problema de competencia entre fuentes sino de diversidad en su forma de uso y capacidad de sostenibilidad en el tiempo".

Hay muchos factores e intereses en juego. Los de tipo político y económico deben equilibrarse necesariamente con el objetivo esencial de la supervivencia ecológica.

María José Atiénzar
Periodista
ccs@solidarios.org.es