Ir a Página de Inicio
 
  SOCIEDAD PLANETARIA SUSTENTABLE

FRITJOF CAPRA Y ERNEST CALLENBACH

Han emergido en la última década criterios básicos que nos permiten bosquejar la forma de una sociedad sustentable.


El concepto de sustentabilidad ha llegado ha ser un concepto clave en el movimiento ambiental global y es crucial para encontrar soluciones viables para los mayores problemas del mundo. ¿Qué significa? Lester Brown del Worldwatch Institute ha dado una definición clara y trabajable: "Una sociedad sustentable es una que satisface sus necesidades sin disminuir las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer las suyas".

¿Cómo será verdaderamente una sociedad sustentable? No hay aún modelos detallados, pero en la última década han emergido criterios básicos que nos permiten bosquejar la emergente forma de las sociedades sustentables.

La sustentabilidad global requiere un descenso dramático del crecimiento mundial de la POBLACIÓN. Las sociedades sustentables tendrán poblaciones estables, como las que tienen trece países Europeos y Japón hoy en día, y la población mundial total será a lo más de ocho billones de personas.

Las economías sustentables no serán potenciadas por los combustibles fósiles- carbón, petróleo y gas natural- sino que por la ENERGIA SOLAR y sus muchas formas directas e indirectas -luz solar para la calefacción y electricidad fotovoltaica, energía eólica e hídrica, y así en adelante. La energía nuclear dejará de usarse debido a su larga lista de desventajas y riesgos económicos, sociales y ambientales. Los paneles solares calentarán la mayor parte del agua doméstica alrededor del mundo, y mucha calefacción de espacios será a través de la entrada directa de los rayos solares. Con las células fotovoltaicas, los hogares en todas partes del mundo llegarán a ser productores tanto como consumidores de electricidad. La producción de energía llegará a ser mucho más descentralizada y, por lo tanto, menos vulnerable a los cortes; esto será también más compatible con las instituciones políticas democráticas.

Un SISTEMA ENERGÉTICO sustentable será también mucho más eficiente energéticamente. Como cosa típica, la economía de combustible de los automóviles será doblada, la eficiencia de los sistemas de iluminación triplicada, y los requerimientos de calefacción disminuirán un 75%. Todo esto es posible hoy en día con las tecnologías existentes.

El TRANSPORTE en una sociedad sustentable será mucho menos derrochador y contaminador que hoy en día. La gente vivirá más cerca de sus lugares de trabajo y se desplazará entre lo0s vecindarios por medio de sistemas altamente desarrollados de buses y transporte sobre rieles. Habrán menos autos privados y su papel será mucho más pequeño. Las bicicletas serán un componente importante de un sistema de transporte sustentable; incluso hoy en día hay el doble de bicicletas que autos mundialmente. En las INDUSTRIAS sustentables el reciclaje será la principal fuente de materias primas. El diseño industrial se concentrará en la durabilidad y el uso reiterado, en vez de en la obsolescencia planificada. La mentalidad de lo desechable de finales del siglo 20 será reemplazada por una ética del reciclaje. La reducción de los DESECHOS y las industrias recicladoras reemplazarán en gran parte a las compañías actuales de recolección y deposición final de las basuras. Una completa reestructuración de los procesos de manufactura, empaque y recuperación reducirán los desechos en al menos dos tercios- algunos piensan que más.

Una sociedad sustentable necesitará una BASE BIOLÓGICA restaurada y estabilizada. Las pautas de uso de la tierra satisfacerán los principios básicos de la estabilidad biológica: la retención de nutrientes, equilibrio del carbono, protección del suelo, conservación del agua y preservación de la diversidad de especies. Es probable que los paisajes rurales exhiban mucha mayor diversidad que hoy en día, y pautas más equitativas de uso de la tierra serán alcanzadas. Los cultivos serán rotados más extensivamente. Llegarán a ser populares empresas que mezclen la producción de alimentos y energía. Las cosechas raramente excederán los rendimientos sustentables.

Habrá cesado la tala de BOSQUES TROPICALES y los bosques templados no serán sobre-cortados para obtener madera y otros productos. Habrán sido plantadas millones de hectáreas de nuevos árboles. Los esfuerzos para detener la desertificación transformarán áreas degradadas en terrenos productivos. El sobre-pastoreo será eliminado y las dietas de las sociedades afluentes descenderán en la cadena alimenticia, para incluir menos carne y más granos y vegetales.

La tendencia hacia CIUDADES más grandes se habrá revertido, ya que las nuevas industrias sustentables estarán mucho más descentralizadas, fomentando una mayor auto-dependencia local. Los sistemas de valores que enfatizan la cantidad, la expansión, la competición y la dominación darán lugar a un mayor énfasis en la calidad, la conservación, la cooperación y el compañerismo. A medida que la acumulación de riqueza material pierda su fatigante importancia, la brecha entre los ricos y los pobres se estrechará, lo que eliminará muchas tensiones sociales.

La característica decisiva de una economía sustentable será el rechazo de la ciega búsqueda del crecimiento. La sustentabilidad habrá eclipsado al crecimiento como el criterio fundamental para las políticas económicas. El producto nacional bruto llegará a ser reconocido como un indicador en bancarrota. En vez de éste, los cambios económicos y sociales, tanto como los tecnológicos, serán medidos por su contribución a la sustentabilidad. En un mundo sustentable los presupuestos nacionales militares serán una pequeña fracción de lo que son hoy en día. En vez de mantener caras y contaminantes instituciones de defensa, los gobiernos pueden llegar a confiar en una fortalecida fuerza de las Naciones Unidas para mantener la paz.

Las NACIONES INDIVIDUALES descentralizarán el poder y la toma de decisiones dentro de sus propios bordes. Al mismo tiempo, ellas establecerán un grado de cooperación y coordinación sin precedentes a nivel internacional para solucionar problemas globales. Las diferencias ideológicas se marchitarán ante la creciente consciencia de que la Tierra es nuestro hogar común, sin importar nuestros diferentes antecedentes culturales. La comprensión de que todos nosotros compartimos esta Tierra será la fuente de un nuevo código ético.

Esta imagen de una futura Tierra sustentable ha sido pintada con una brocha muy ancha. El desafío de las décadas venideras es llenarla con detalles a través del trabajo de las corporaciones, los gobiernos, las organizaciones ambientales, los partidos políticos y los ciudadanos. Nosotros creemos que el ideal de la sustentabilidad es una meta hermosa e incitadora para los seres humanos, aburridos de una época derrochadora y destructiva de desenfrenado industrialismo. Promete un sentido de seguridad y oportunidades para esfuerzos de colaboración internacional que han estado ausentes de la Tierra en décadas recientes.

Publicado en boletín Global File en 1991. Traducción de Pedro di Girólamo. (Traducido y publicado con autorización de los autores)