Ir a Página de Inicio
 
 
Zoroastro

Zoroastro

Muy poco se sabe de Zoroastro o Zaratustra. Las noticias históricas que tenemos son un tanto confusas, hasta el punto de que no puede ni siquiera señalarse la época aproximada en que vivió. Plinio atribuye a Zoroastro una antigüedad de 1000 años anterior a Moisés. Hermipo, que tradujo sus libros al griego, remonta su existencia a 4000 años antes de la guerra de Troya. Eudoxio, a 6000 años antes de la muerte de Platón (428-347 o 348 a.C.). La ciencia moderna declara que es imposible fijar la época en que vivió Zoroastro aunque la supone, probablemente por el año 2500 a.C. La fecha que indica Plinio se corresponde casi con la época aproximadamente admitida por los orientalistas modernos. Pero Hermipo, que se ocupa especialmente de este asunto, debió poseer documentos y tradiciones referentes a Persia ya desaparecidos. La fecha de 5000 años a.C. pudiera considerarse como la correcta, dada la antigüedad pre-histórica de la raza aria.

En contraste, muchas cosas se saben respecto a la religión por él fundada en la antigua Persia, por haberse conservado los libros religiosos de la misma. Estos libros, cuyo conjunto forma el Zend-Avesta o palabra viviente, son cinco:

1. Vendidad-Sadé, libro fundamental en el que se expone la ley mazdayánica.
2. Iseschné, que trata de elevar el alma humana hacia la Divinidad por medio de oraciones de poder mágico.
3. Vispred, que enumera los grandes seres cosmogónicos.
4. Yesté.Sadez, que es una colección de fragmentos.
5. Siroz o colección de oraciones mágicas dirigidas a cada uno de los genios que presiden los días de cada mes, con el objeto de alcanzar poder sobre ellos.

Además de estos libros canónicos y de una antigüedad remotísima, circularon por Alejandría durante los primeros siglos del Cristianismo una porción de escritos bajo la denominación de Oráculos de Zoroastro, en los que la crítica contemporánea ve una síntesis de doctrinas persas, indias y neoplatónicas, con predominio de las primeras.

La doctrina expuesta en el Zend-Avesta que es en su totalidad una larga conversación entre Ormuz y Zoroastro, afirma la existencia de un primer principio soberano del Universo, sin principio ni fin, y que da origen a dos grandes principios que gobiernan el mundo alternando victorias y derrotas; el principio del bien, encarnado en Ahura-Mazda, y el principio del mal o Ahriman, Agra-Mainyus o la serpiente.

Los fenómenos cósmicos y los hechos de la vida no son otra cosa más que episodios de la secular lucha entre ambos principios. El hombre se encuentra en medio de ellas y su bienestar y su felicidad están ligados con las victorias del principio del bien y su triunfo final sobre el mal, que será el triunfo de la humanidad y los ideales humanos.

Purificación, trabajo y lucha fueron las tres disciplinas. La purificación, tanto en sentido material como espiritual, está unida al bien y se obtiene por la plegaria y el culto del fuego a quien llama "hijo de Ormuz", que entraña el primordial aliento de Dios. Trabajo de la tierra con útiles de labranza y el cultivo de los árboles sagrados (ciprés, cedro, naranjo); trabajo coronado de amor con la esposa, sacerdotisa del hogar. Lucha con Ahrimán y el enemigo, la corrupción, relacionada con el mal. El bien está identificado con lo que hoy conocemos por asepsia y el mal recuerda la infección.

La ley mazdayánica presentada en el Zend-Avesta es una ley higiénica expuesta en forma religiosa. Una política de higiene rigurosa destinada a salvar al pueblo de la infinidad de enfermedades a la que estaba expuesto continuamente, política similar a la utilizada por Moisés con los judíos pero más acentuada por Zoroastro.

FUENTE: www.biografiasyvidas.com .