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Lao - Tze

Lao-Tze, el Anciano Maestro, historia y leyenda, a decir de la primera, nació alrededor del año 604 a C. en el Estado de Chow, al sur de China, considerado el Padre del Taoísmo.

Poco se sabe de la vida personal de Lao-Tze, en su juventud visitó la India, y es hasta el año 517 a C. que se le ubica en el cargo de guarda archivos-sacerdote del Estado de Chow, algunos años más tarde durante la decadencia de la dinastía de los Chow, marcha hacia el sur y de ahí no se vuelve a saber de él, según algunos datos se internó en el País de las Nieves, el misterioso Tibet, otros creen que regresó a la India.

La última referencia que se tiene de Lao-Tze es cuando llega a la frontera del reino. El gobernador del Paso de Han-Kú, cuyo nombre era Yin-Hi, años antes había visto del lado Este, un vaho color violeta que avanzaba hacia el Oeste, lo que interpretó como anuncio de que llegaría un gran sabio en aquella dirección, alertó entonces a los guardias para que le avisaran si veían venir a un hombre de apariencia poco común; fue así como un buen día, le dieron aviso de que se encontraba un anciano que viajaba en un carro blanco - símbolo de purificación - tirado por un buey azul- símbolo de devoción - fue entonces cuando Yin-Hi dijo que ese día conocería a un hombre sabio... fue a su encuentro y le pidió quedarse con él durante algún tiempo, a lo que el Anciano Maestro accedió, permaneciendo cien días con él, en los cuales le enseño las reglas para el "ejercicio interno y externo". Al cabo de ese tiempo Lao-Tze se marchó entregándole a Yin-Hi un libro que contenía 81 poemas, elaborados con cinco mil caracteres chinos, El Tao Te King.

Lao-Tze fue contemporáneo de Confucio y debido a un encuentro con él, es como existe una referencia histórica de su existencia, documentada en la biografía de este. Según la crónica de Confucio, el encuentro se dio cuando el Anciano Maestro tenía ochenta y siete años, entonces derrama sobre Confucio la milenaria sabiduría del Tao. Tras este encuentro Confucio expreso que "por primera vez había visto un Dragón" ( El Dragón es el emblema del Sabio en China).

Veamos ahora la hermosa leyenda de Lao-Tze:
Según cuenta, un día una anciana doncella de nombre Nu-Yu, habiendo alcanzado la edad de ciento setenta y un años, se sentó a descansar bajo la sombra de un ciruelo contemplando al Sol que lucía en el cenit. El espíritu del sol tomo entonces la forma de un huevo de cinco colores, que se hizo poco a poco más pequeño, hasta quedar del tamaño de una perla, saltó del sol, hasta la boca de la doncella, que lo tragó. De inmediato se abrió un orificio en su costado izquierdo, y a través de él, la virgen dio a luz, después de un embarazo de setenta y dos años, a Lao-Tze, quién nació anciano, con su cabello blanco y el rostro lleno de arrugas.

Al nacer, Lao-Tze avanzó hacia el tronco del árbol y dijo a su madre: "De este árbol tomaré mi nombre", como sus orejas eran más grandes de lo normal se le llamó Li-Ar, que significa Orejas de Ciruelo. Después se presentó ante la gente, con ropas de filósofo y demostró su Sabiduría, sin que nadie atinara a comprender de donde le venía ese conocimiento trascendente, por esto, su aire grave y la Sabiduría de sus palabras, empezó a ser llamado Lao-Tze, que significa el Anciano Maestro...

FUENTE: www.biografiasyvidas.com .