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  17 de Octubre del 2002

¿Insolvencia Bancaria de la Globalización?

Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada. México, 16 de Octubre.

LOS CLÁSICOS DE la desinformación, cuyos instrumentos mediáticos (desde los recursos publicitarios hasta sus "recursos humanos") los manejan las trasnacionales de la globalización, le van a echar la culpa del pésimo desempeño bursátil de la banca global al bombazo de Al-Qaeda en Bali, pero es mucho más profundo y estructural que lo alegado.

EL SISTEMA BANCARIO de la globalización financiera se ha vuelto totalmente disfuncional y ha puesto en grave riesgo de insolvencia al sistema capitalista en sus principales plazas, donde los supremos bancos se encuentran prácticamente quebrados. La situación de varios bancos es sumamente grave y puede llevar al sistema financiero global a un colapso, como enfatiza Jim Jubak, de MSN Money, en relación al pánico que se ha apoderado de Wall Street debido a la monumental pirámide de "derivados" especulativos que posee JP Morgan-Chase: "¿Puede una quiebra de JP Morgan colapsar al sistema financiero entero? Este escenario tiene mucha credibilidad en Wall Street y ayuda a explicar la reciente paliza de las acciones bancarias" (CNBC 8/10/02)

LA ADMINISTRACIÓN BUSH, en lugar de atender de inmediato la inapelable restructuración de un nuevo sistema financiero internacional -un "nuevo Bretton Woods" en el cual naturalmente el dolarcentrismo no saldría bien librado debido a su declive consustancial- pretende salir de la grave crisis de su economía (golpeada por las tres letras "D": "derivados", deuda y deflación) por medio de la ayuda bélica del complejo militar-industrial de la "vieja economía" y sus guerras redentoras, cuando la "nueva economía" está hecha añicos: en estos momentos han declarado la guerra de facto a más de 60 países, la tercera parte de la ONU, desde luego, incluido Irak.

BABY BUSH HA declarado la guerra (no parece conocer otra palabra en su raquítico léxico) en forma cómica hasta a la "obesidad", que padece la tercera parte de sus conciudadanos, y pretende dar una lección ejemplar al mundo sobre la omnisciencia y omnipotencia de EEUU, incluso con bombas nucleares en Irak (¿no es acaso el "modelo Japón" el que se piensa aplicar?) para imponer su "nuevo orden imperial unilateral" mediante la petrocracia anglosajona del eje Houston-Londres, donde, a fortiori, la captura del "oro negro" global cumpliría el papel de "estabilizador", como lo fue el oro en Bretton Woods.

ESTA SEMANA, CUANDO salgan en EEUU los resultados trimestrales desalentadores (aunque exagerdamente maquillados) de la banca de inversiones J P Morgan-Chase, apenas se notará la punta del iceberg de la insolvencia del sistema bancario estadunidense, que en realidad es extensivo a todo el modelo inoperante de la globalización financiera, sin contar las aseguradoras que merecen su propia historia de insolvencia.

LA HILARANTE CUAN descalificada "calificadora" Moody's (cuyo principal accionista es la empresa vendedora de hamburguesas McDonald's) no le concedió su "cajita feliz" a JP Morgan-Chase al degradar 42 mil millones de dólares de la deuda a largo-plazo.

JP MORGAN-CHASE es el segundo banco más importante de EU, con 713 mil millones de dólares en activos (más que el PIB de México en 14 por ciento), pero en los últimos dos años su capitalización de mercado se ha desplomado de 120 mil millones de dólares a 30 mil millones (¡75 por ciento!; más lo que falta). JP Morgan-Chase es paradigmático por varias razones, como lo fue el "síndrome Enron" en el sector energético totalmente quebrado, sobre todo porque posee la mayor cantidad en "derivados" (papel especulativo "derivado" de la materia tangible), que ya empezaron a explotar como burbujas de jabón: nada menos que 26 billones (¡75 por ciento del PIB de todo el mundo!). Desde la fusión de JP Morgan con Chase, en diciembre de 2000, llevan despedidos 14 mil empleados y prepara otros miles, lo que muestra su carácter parasitario que no genera ningún bien a la sociedad, descuartizada para beneficio de una plutocracia mafiosa.

LA PUTREFACCIÓN BANCARIA en EEUU es generalizada y otras bancas de inversión se encuentran con abultadas pérdidas en su capitalización de mercado: Charles Schwab, 80 por ciento; Morgan Stanley, 70 por ciento; Goldman Sachs, 54 por ciento (pese a lo que se llevó en suculentas ganancias de Tesobonos su actual empleado, el argentino Martin Werner, firmante de los pagarés del Fobaproa-IPAB); Citigroup, 50 por ciento; Lehman Brothers, 48 por ciento; y Bear Stearns, 45 por ciento.

DICHO CON HUMILDAD de rigor, como habíamos adelantado aquí con bastante antelación, JP Morgan-Chase se encuentra prácticamente quebrada y está siendo mantenida a flote en cuidados intensivos por la Reserva Federal, que juega tramposamente al manipulado "libre mercado" (sic). La agencia financiera Bloomberg asevera que JP Morgan, que no puede ser dejada a la deriva de la quiebra a riesgo de arrastrar a todo el sistema financiero global, podría ser fusionada con Bank One de Chicago, sexto banco en importancia de EEUU con "derivados" por 1,1 billones (millones de millones) y que tiene un historial criminal muy precario al haber sido manejada literal y literariamente por la mafia de Max Fisher. ¿Será mera casualidad que el presidente actual de Bank One de Chicago sea Jaime Dimon, un protegido de Sandy Weill, el mandamás de Citigroup, lo cual no elimina la probabilidad de una triple megafusión de emergencia entre JP Morgan-Chase, Bank One de Chicago y Citigroup? ¿De qué tamaño será el agujero negro bancario para que ni las legendarias mafias del Viejo Oeste y el Nuevo Este puedan rescatar sus activos evaporados? También la insolvencia de JP Morgan resulta paradigmática debido a que proviene de la fusión darwiniana de la quiebra anterior de otros bancos: Hannover Trust, Chemical Bank y Chase, lo que delata el derretimiento acelerado del sistema bancario de EU, socavado por sus "derivados".

NO FALTAN LOS GOLPES sucios bajo la mesa y la correduría mafiosa Merril Lynch, al borde del linchamiento por los consumidores estafados y estofados, filtró pérfidamente que Commerzbank, tercer banco alemán, había sufrido severas pérdidas en el mercado de los "derivados", lo cual denota la magnitud de la "guerra financiera" desatada entre el dólar y el euro. Desde luego que Alemania está siendo castigada desde Londres y Wall Street, por haberse opuesto a la guerra contra Irak, lo que ha provocado masivas salidas de capitales como para que no se queje sólo el presidente bolivariano Hugo Chávez de cómo juega el engañoso "libre mercado" de la globalizacion financiera. Pero tampoco se puede soslayar el carácter sistémico de la crisis bancaria alemana, como toda la banca europea en general (Crédit Suisse, HVB, Dresdner Bank, etcétera). Con o sin las perversas filtraciones de Merril Lynch, las acciones de Commerzbank se han colapsado 87.55 por ciento en los pasados dos años.

EN ALEMANIA, los bancos niegan ferozmente que su situación sea similarmente desesperada a la de Japón, según inventó un reporte muy sesgado de Merril Lynch (Frankfurter Allgemeine Zeitung, 11/10/02). No es extraño que la prensa londinense se haya desatado contra la banca alemana, y que el banco británico HSBC, el segundo más importante del mundo, con pasado y presente muy macabros en cuanto se refiere a transacciones de alcantarillado financiero (manipuló las dos "guerras del opio" contra China among many other things), advirtió que el sistema financiero global se encuentra seriamente amenazado debido a los problemas provenientes de Alemania. La preocupación de HSBC versa sobre "riesgos sistémicos" y un "efecto dominó" global (The Daily Telegraph, 13/10/02).

¿DONDE ARROJA HSBC sus propios problemas y los de la banca británica, ya no se diga la estadunidense y la nipona? En Londres, las acciones bancarias de Barclays y Royal Bank of Scotland tampoco se han portado convenientemente en sus cotizaciones y la banca de Japón representa un caso insalvable desde una década. En forma desesperada el banco central de Japón, contra toda la ortodoxia centralbanquista del G-7, gastará ridículos 16 mil millones para pretender rescatar a la banca insolvente nipona que posee una deuda incobrable por 423 mil millones, según los poco creíbles datos oficiales, que otros analistas llevan hasta un billón (The New York Times, 12/10/02) y que otros aseguran ya alcanzaron los 2 billones.

LO MAS CRÍTICO radica en que los tres sistemas bancarios severamente dañados pertenecen a las tres principales geoeconomías planetarias: EU (con su apéndice británico), Japón y Alemania, que manejan más de la mitad del PIB global, lo que magnifica la dimensión del multiestallido burbujeante. La banca global ha sido atrapada por el fuego cruzado de la debacle de sus activos bursátiles como por el incumplimiento de los adeudos, debido a la deflación que no se atreve a pronunciar abiertamente su nombre, cuando las otras burbujas del sistema financiero anglosajón, dependiente en forma adicta del consumismo inveterado, están por hacer explotar las múltiples burbujas de los bienes raíces, del consumo, del dólar y de la deuda.

EL NEFARIO MODELO de la globalización financiera imperante no tiene salida salvo el precipicio, si no se reforma inmediata y radicalmente el criminal sistema financiero global por una "nueva arquitectura" que tome en cuenta proporcional el desarrollo estable y armónico de la mayor parte de la población planetaria y sustituya la "teoría del caos", que aplican el megaespeculador George Soros y sus epígonos para apoderarse de las joyas estratégicas de los países débiles y los "mercados emergentes" (sic), totalmente despedazados, que sirven de "mercados detergentes" a todos los "blanqueos" de una mafiosa banca parasitaria que se nutre de las apuestas lúdicas electrónicas estimuladas por el sicótico central-banquismo de hiperinflación monetarista y por el "ofertismo fiscal", que sólo beneficia a la plutocracia evasora de impuestos en los paraísos fiscales, lo cual llevó al planeta al desequilibrio inviable. La insolvente cuan disfuncional banca de la globalización financiera acabó por cavar su tumba después de sepultar en pirámides de "papel-chatarra" de deuda impagable no nada más a los miserables de la Tierra, sino a la economía productiva y al consumo frugal. Una vez más la "naturaleza de las cosas", como hubieran aducido los clásicos griegos, se cobra muy caro sus propios requilibrios.