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  30 de Septiembre del 2002

Diez Razones más para Protestar Contra el FMI y el Banco Mundial

Russell Mokhiber y Robert Weissman (*)Focus on the Corporation. EEUU, Septiembre del 2002.
Traducción para La insignia: Berna Wang

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial celebran de nuevo sus reuniones anuales en Washington D.C.

Cuando las crisis financieras sacuden Argentina y Brasil y África se hunde más en el empobrecimiento -pese a que todos estos países se inclinan ante las nuevas órdenes del FMI y del Banco Mundial-, ambas instituciones están cada vez más desprestigiadas.

Esto ofrece una oportunidad real para limitar su capacidad de hacer daño, y hace que sea más importante que nunca unirse a las protestas convocadas en Washington D.C. el 28 de Septiembre.

Las protestas comenzarán a mediodía, con una concentración en el Sylvan Theater (a los pies del Washington Monument) en la que tomarán la palabra Ralph Nader, Michele Shocked y numerosos dinámicos oradores y artistas más. Una marcha llevará después a los manifestantes al Departamento del Tesoro, el organismo oficial estadounidense que dirige la participación de Estados Unidos en el FMI y en el Banco, y que tiene una enorme influencia en su política. Tras una breve concentración final, muchos manifestantes participarán en una acción directa no violenta para "poner en cuarentena" las peligrosas medidas del FMI y del Banco e "inocular" la verdad sobre el daño que hacen a los delegados que asistirán a las reuniones.

(Para más información sobre las protestas, véase ; para más información sobre el seminario End Corporate Rule que se desarrollará durante toda la tarde del viernes, véase ). He aquí diez razones para unirse a las protestas:

1. El FMI está tomando medidas radicales contra la democracia en Brasil. Sus paquetes de créditos tienen como fin encerrar políticas fundamentalistas de mercado, con independencia del partido que elijan los brasileños en los próximos comicios.

2. Las tasas de uso niegan a los ciudadanos el derecho a la atención médica. El Banco Mundial sigue respaldando los cobros -conocidos como "tasas de uso"- por atención médica básica. En un país tras otro, incluso los cobros más pequeños contribuyen a negar a los ciudadanos el acceso a la atención sanitaria, incluso cuando esos minúsculos cobros recaudan poco dinero para financiar el sistema sanitario.

3. El apoyo obsesivo a la privatización. Uno de los actuales proyectos del Banco sobre la vanguardia de la privatización es presionar a favor de la transferencia de los servicios públicos de suministro de agua a las manos de las compañías multinacionales de agua. El resultado: precios más elevados que obstaculizan el acceso generalizado, ninguna mejora en el servicio y un filón de beneficios para las multinacionales.

4. Fomentan el cambio climático y la destrucción del medio ambiente. Las grandes empresas de combustibles fósiles se beneficiaron de más de 24 millones de dólares de financiación del Banco Mundial entre 1992 y agosto del 2002, según un nuevo informe del Institute for Policy Studies. El Instituto calcula que la cartera de combustibles fósiles del Banco generará aproximadamente dos veces más anhídrido carbónico (un potente gas de invernadero) que el que produjeron todas las industrias del mundo en el año 2000.

5. Financian la destrucción de los bosques. Tras una desastrosa historia de respaldo a la destrucción forestal en el mundo, el Banco Mundial adoptó en 1993 la política de prohibir que prosiguiera la financiación directa de actividades de tala comercial en los principales bosques húmedos tropicales. El Banco no ha hecho cumplir con eficacia esta política. ¿La solución del Banco? Un borrador revisado de Política Forestal que elimina la prohibición y no prevé nuevas medidas de protección a los bosques y a sus habitantes.

6. Falso alivio de la deuda. Mientras muchos países de África pagan más en concepto de servicio de la deuda que lo que invierten en atención sanitaria, el FMI y el Banco Mundial siguen aplicando su fallido programa de alivio de la deuda. No sólo exigen a los países "beneficiarios" que implanten medidas perjudiciales como condición para recibir ese alivio de la deuda, sino que no ofrecen alivio real. De las primeras dos docenas de países candidatos a beneficiarse de este programa, los análisis internos del FMI y del Banco muestran que al menos la mitad terminarán con una carga de la deuda considerada "insostenible"; y las instituciones creen que los países pobres pueden enviar enormes cantidades de dinero fuera del país en concepto de pago de la deuda y seguir siendo "sostenibles".

7. Fomentan la propagación del VIH. Muchas políticas del FMI y del Banco afectan a las estructuras sociales y facilitan la propagación del VIH/SIDA. Por ejemplo, con la eliminación de aranceles sobre los productos alimentarios y la promoción de las exportaciones de alimentos, las importaciones perjudican a los agricultores locales y el paso a plantaciones a gran escala destinadas a la exportación contribuye al desplazamiento de la población rural. Muchos hombres se marchan de los pueblos para trabajar en grandes ciudades o en las minas, contraen el VIH/SIDA de compañeras sexuales ocasionales o trabajadoras del sexo y luego contagian a enfermedad a sus cónyuges en su pueblo natal. El desplazamiento de niños y mujeres jóvenes a las ciudades se ha traducido en un espectacular aumento de trabajadores del sexo y ha incrementado las tasas de VIH/SIDA.

8. Torturan a Argentina. Tras contribuir a sumir a Argentina en el caos económico, el FMI ha exigido sádicamente un incesante conjunto de medidas adicionales de desregulación y austeridad.

9. Colaboran con Enron. En los últimos diez años, el Banco Mundial ha destinado decenas de préstamos por un importe total superior a 750 millones de dólares a proyectos en los que participaba Enron. En la República Dominicana, la privatización respaldada por el Banco Mundial permitió la irrupción de Enron en el país, que comprara parte de los servicios públicos de electricidad y subiera las tarifas. Cuando los consumidores y el gobierno no pudieron pagar los elevados precios, Enron les cortó la luz. Ahora se acusa a Enron y otros compradores de los servicios públicos privatizados de haber pagado demasiado poco, gracias a una tasación realizada por una subsidiaria de Arthur Andersen.

10. Las protestas funcionan. Después de las últimas manifestaciones de envergadura celebradas en Estados Unidos contra el FMI y el Banco, el Congreso aprobó, en el 2000, una ley que exigía que Estados Unidos se opusiera a los préstamos del FMI y del Banco que incluyeran tasas de uso para educación primaria y la atención médica. Eso contribuyó a forzar un cambio en la política del Banco sobre las tasas escolares, y sus resultados se dejan sentir poco a poco sobre el terreno. Después de que Tanzania suprimiera las tasas escolares para la educación primaria, un millón de niños más -en su mayoría niñas- pudieron ir a la escuela.

¡Nos vemos en Washington!

(*) Russell Mokhiber es editor de Corporate Crime Reporter, con sede en Washington D.C. Robert Weissman es editor de Multinational Monitor, con sede en Washington, D.C. Ambos son coautores de Corporate Predators: The Hunt for MegaProfits and the Attack on Democracy (Monroe, Maine, Common Courage Press, 1999). (c) Russell Mokhiber y Robert Weissman(c) de la traducción: Berna Wang, 2002